Comentario
Café Quindío es un buen lugar, y la conveniencia de tenerlo en el edificio cuenta: bajas un piso y ya estás comprando café o un pastelito.
El espacio es amplio y tiene bastantes mesas, así que puedes pedir algo y sentarte cómodamente. El pastel de pollo me parece especialmente bueno.
Compro café aquí para llevar de regalo cuando viajo fuera de Colombia: a la gente en el exterior le encanta el café colombiano, y a mí me sigue gustando el de Quindío después de varios años.
Lo menos consistente son los horarios. A veces abren a las 7 a.m., a veces hasta las 10 a.m., así que no es un lugar confiable para un desayuno temprano. Si necesitas algo a esa hora, hay una frutería-cafetería al otro lado de la Calle 19 que abre desde las 5 a.m. y la recomiendo.
Otro detalle: no tienen panela, solo azúcar. Para mí el café colombiano sin panela queda incompleto, y la mayoría de cafeterías ofrecen las dos opciones.
Aun así, tener Café Quindío adentro del edificio es un servicio que se aprecia.